¿Le preocupa que su hijo sea alcohólico?
Tratar de hacer frente al abuso de alcohol de un hijo o una hija es uno de los retos más difíciles de la vida. Sus problemas se convierten en los nuestros, la objetividad parece desaparecer. Se convierte en un ciclo perpetuo de crisis y rescate. Pagamos las facturas médicas, las estancias en centros de tratamiento, los honorarios de los abogados, el alquiler, la comida y los coches, a menudo en detrimento de nuestra propia seguridad financiera. Es difícil decir que no debido al miedo subyacente de que, de alguna manera, nosotros hayamos causado el problema.
Muchas personas acuden a Al-Anon en busca del apoyo y la comprensión que necesitan para manejar esta situación desconcertante.
De la ira a la serenidad: cambiarme a mí mismo y comprender a los demás
Fui a Al-Anon porque estaba muy enfadado con un joven alcohólico. Este joven...
Una madre que lucha contra el abuso de alcohol y drogas de su hijo.
Pensaba que si lograba alejar a mi hijo de sus «malos» amigos, él...
Pongo la vida de mi hijo en tus manos.
He reflexionado mucho sobre la relación que mantengo con mi Poder Superior y con mi hijo. Esto es lo que he concluido:
Me bajé del «autobús de la inquietud».
Cuando mi hijo estaba en la secundaria y me daba un montón de motivos para preocuparme, pasaba mucho tiempo
Puedo amar a mi hija sin intentar controlar su vida.
Habiendo crecido en un hogar afectado por el alcoholismo, aprendí a resolver problemas desde muy joven.
He aprendido a practicar el desapego con amor hacia mi hijo.
La primera vez que escuché las expresiones «desapego con amor» y «papel parental» en la misma frase,
Hoy en día, amo a mi hijo y no siento ningún resentimiento hacia él.
Poco después del decimoctavo cumpleaños de mi hijo, anunció que se mudaba. Por su expresión,
Entré en la sala y oí a gente contando mi historia.
Las consecuencias de una infancia en una familia afectada por el alcoholismo me han marcado profundamente. Sabía que necesitaba
Pensaba que mis problemas familiares eran un caso aislado.
Antes de asistir a mi primera reunión de Al-Anon, creía que el abuso de alcohol y drogas de mi hijo
Me animaron a volver.
Recuerdo perfectamente esa espesa niebla en la que se había convertido mi universo antes de descubrir mi primera reunión.
No soy la causa, no puedo controlarlo y no puedo curar al alcohólico.
Cuando fui a mi primera reunión de Al-Anon, estaba muy nerviosa. Lo último que quería era...
Al final reuní el valor suficiente para acudir a la reunión.
Mi primera reunión es aquella a la que no asistí. Estaba en mi coche fuera de
