Antes de unirme a Al-Anon, estaba convencida de que mi responsabilidad era conseguir que mi marido, que era alcohólico, dejara de beber. Pensaba que me correspondía a mí controlarlo todo: la casa y las finanzas. Le ponía excusas. Sabía que todo iría bien si tan solo dejara de beber. Al final, él tocó fondo, y yo también. Entró en rehabilitación y se tomó en serio su recuperación.
Gracias a Al-Anon, descubrí que lo estaba gestionando todo mal y que, al querer controlarlo todo, le había hecho sentir que no valía nada. Le había herido los sentimientos. Los dos empezamos a trabajar en nuestros programas, y qué gran diferencia ha supuesto utilizar las herramientas de los Doce Pasos, los lemas y la literatura. Ahora seguimos creciendo continuamente a través de nuestros programas. Los dos estamos muy contentos de saber que no tenemos que ser perfectos. Me encanta el lema «Progreso, no perfección». Alcohólicos Anónimos y Al-Anon nos han salvado la vida.
Por Leslie R.
The Forum, agosto de 2025
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Sí, «Progreso, no perfección». Al venir de una familia con padres alcohólicos, sentía que, si había que hacer algo, tenía que hacerlo yo y hacerlo a la perfección. No me había dado cuenta de que, hasta que llegué a Al-Anon, ni siquiera me había planteado el lema: «Progreso, no perfección». Me ha facilitado mucho la vida. De hecho, me ofrecí voluntaria para ser secretaria de nuestro grupo familiar de Al-Anon. Cada vez que sentía que quizá no estaba cumpliendo bien con mis obligaciones, me repetía a mí misma: «Progreso, no perfección». Ese lema me ha ayudado a ser más razonable conmigo misma y a mantener la calma. Además,… Leer más »