Estoy muy agradecida por el regalo de mi recuperación en Al-Anon. Desde mi primera reunión, me aferré a las «tres C». Yo no causé, no puedo controlar y no puedo curar la enfermedad del alcoholismo. Experimenté la libertad de la culpa, la confusión y el miedo. A medida que seguía cambiando mediante los Pasos, los lemas, el apadrinamiento y otras herramientas, crecí espiritualmente. Entonces comencé el largo proceso de mantener toda mi atención en mí misma. Como resultado, soy capaz de transmitir mi serenidad, mi experiencia y mi esperanza a los demás.

Ahora he adoptado mis tres C personales: hoy soy demasiado afortunada como para quejarme, compararme o criticarme a mí misma o a los demás. Esto me permite seguir avanzando hacia un nuevo y hermoso camino y vivir mi propia vida, día a día.

Por Mildred H., Maryland

El Foro, abril de 2021

 

Siéntase libre de reimprimir este artículo en el sitio web de su grupo de servicio o en su boletín informativo, junto con la siguiente línea de crédito: Reimpreso con permiso de The Forum, Al‑Anon Family Group Headquarters, Inc., Virginia Beach, VA.