Estimado lector:
Al entrar por la puerta de mi primera reunión de Al-Anon, me preocupaba que yo era diferente y que no pertenecería. Yo no tenía una pareja y tampoco estaba en un noviazgo con alguien que bebiera. No estaba tratando de curar el alcoholismo de alguien más. Yo sabía que yo estaba causando mis problemas, pero había perdido toda esperanza de encontrar una solución.
Lo que no sabía en aquel momento, y que agradezco entenderlo hoy, es que me crié en medio de la enfermedad familiar del alcoholismo. Debido a que el alcohol siempre había sido parte de mi vida diaria, yo no sospechaba que ese fuera el problema. Sin embargo, el alcoholismo en mis antecedentes familiares fue el origen de los patrones negativos en mi vida, los cuales me habían perseguido hasta que llegué a los Grupos de Familia Al-Anon.
Lo que me llevó a Al-Anon fue la recomendación de mi consejero de que «buscara apoyo en personas que no estuvieran involucradas en mi drama inmediato». Ella creía que yo había madurado de manera significativa mediante la consejería, pero que necesitaba un sistema de apoyo que alentara mis esfuerzos entre una y otra sesión. Así que investigué y encontré las preguntas en el sitio web de Al-Anon, a las cuales respondí que «sí» en su mayoría. No obstante, todavía estaba preocupada de que no pertenecería.
Lo que descubrí durante esa primera reunión en Canadá, y a lo largo de mis siguientes experiencias durante reuniones por todo el mundo, es que los Grupos de Familia Al-Anon son una hermandad diversa de personas que buscan ayuda y apoyo porque viven con el alcoholismo de otra persona. Los grupos están formados por abuelos, padres, esposos y hermanos, además de otras personas que se han visto afectadas por la enfermedad. Todos compartimos el mensaje de esperanza que surge de practicar los Doce Pasos y prestar servicio a los demás.
Hoy en día, mi vida está llena de esperanza. Mi compromiso de usar los principios del programa me ha permitido tener una carrera vibrante, la cual me ha llevado este año a convertirme en la Directora Ejecutiva de los Grupos de Familia Al-Anon. Las herramientas de Al-Anon también me han ayudado a mejorar mis destrezas de crianza. El programa está diseñado para ayudar con todos los aspectos de la vida.
Si se está preguntando si pertenece o no a Al-Anon, ¿por qué no va a una reunión, ya sea en su comunidad local, en línea o por teléfono? Las reuniones de Al-Anon se llevan a cabo en todo el mundo. También hay reuniones en formato electrónico las 24 horas del día, los siete días de la semana, y todas son gratuitas. Los miembros le darán la bienvenida y le animarán a decidir por su cuenta si el programa le puede ayudar con sus circunstancias.
Muy atentamente,
Vali F.
Directora Ejecutiva, Al-Anon Family Group Headquarters, Inc.
«AEA» – Un nuevo camino hacia la esperanza
Hay muchas familias de alcohólicos que solo conocen la desesperación. No son conscientes de que las reuniones de
Al-Anon ofrece una nueva libertad
El alcohólico no es el único que necesita ayuda para afrontar sus retos, sus dificultades y su enfermedad. La familia
Al-Anon se trata de hacer cambios
Puedo darme cuenta enseguida cuando me encuentro ante una familia que sufre de alcoholismo por la energía que desprende la ansiedad
Un bálsamo reconfortante
A lo largo de mis 32 años de ejercicio profesional, he prestado asesoramiento a muchas personas y familias que se enfrentan a la
Quizás ya no habría soledad
Me sentía en soledad, aislamiento y contra la pared. No había nadie que pudiera entender los pensamientos que
Yo tengo esperanza
No hay una reunión de Al‑Anon cerca de mí en mi país. En el pasado, visitaba las reuniones.
Siempre encuentro una nueva comprensión.
Mi madre fue la primera alcohólica en mi vida. Cuando yo era joven, nunca escuché acerca de Alcohólicos Anónimos.
Yo intenté ser perfecta
Siempre he sido una persona solitaria e independiente, y he tenido el control de mi vida. He criado a mis dos
El alcoholismo era un terrible secreto.
Cuando un diagnóstico confirmó que mi padre era alcohólico, él se fue a un centro de rehabilitación y
No conseguía encontrar la solución mágica para ayudar a mi madre
Llegué a Al‑Anon por primera vez porque me sentía desesperada. Había intentado ayudar a mi madre, que era alcohólica
Mi hijo tenía problemas con el alcohol y las drogas
Mi primera reunión de Al-Anon me abrió los ojos y pude darme cuenta de que había otras personas que también tenían dificultades
No podía abandonar a mi esposa.
Me crié en un hogar disfuncional, así que conocía muy bien el caos. Siempre sentí que algo andaba
Me alegra que nuestro médico sugiriera Al-Anon.
Cuando entré por la puerta de Al‑Anon, no estaba segura de por qué estaba allí. Los miembros me
Al-Anon me ayudó a recuperar la cordura.
Estaba teniendo problemas con mi novio alcohólico. Aunque pasaba por la oficina de Al‑Anon todos los días de camino
¿Por qué remito a los clientes a Al-Anon?
La última vez que mencioné a Al-Anon fue hace unas semanas, al hablar con una clienta sobre lo
