Las doce tradiciones
Las Tradiciones resumen los principios de Al-Anon que han demostrado ser útiles para que los grupos de Al-Anon funcionen de manera eficaz.
Las doce tradiciones
- Nuestro bienestar común debe ser lo primero; el progreso personal del mayor número posible de personas depende de la unidad.
- Para los fines de nuestro grupo, solo hay una autoridad: un Dios amoroso, tal y como se manifiesta en nuestra conciencia de grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza; no gobiernan.
- Los familiares de personas alcohólicas, cuando se reúnen con el fin de prestarse ayuda mutua, pueden denominarse «Grupo Familiar de Al-Anon», siempre que, como grupo, no tengan ninguna otra afiliación. El único requisito para formar parte del grupo es que exista un problema de alcoholismo en un familiar o amigo.
- Cada grupo debe ser autónomo, salvo en los asuntos que afecten a otro grupo o a Al-Anon o AA en su conjunto.
- Cada grupo familiar de Al-Anon tiene un único objetivo: ayudar a las familias de los alcohólicos. Lo hacemos poniendo en práctica nosotros mismos los Doce Pasos de AA, animando y comprendiendo a nuestros familiares alcohólicos, y acogiendo y consolando a las familias de los alcohólicos.
- Nuestros grupos familiares nunca deben respaldar, financiar ni prestar nuestro nombre a ninguna empresa externa, para evitar que los problemas relacionados con el dinero, los bienes y el prestigio nos desvíen de nuestro objetivo espiritual principal. Aunque seamos una entidad independiente, siempre debemos cooperar con Alcohólicos Anónimos.
- Cada grupo debería ser totalmente autosuficiente y rechazar las aportaciones externas.
- El trabajo del Duodécimo Paso de Al-Anon debe seguir siendo siempre no profesional, pero nuestros centros de servicio pueden contratar a personal especializado.
- Nuestros grupos, como tales, nunca deberían organizarse; pero podemos crear juntas de servicio o comités que rindan cuentas directamente ante aquellos a quienes prestan servicio.
- Los Grupos Familiares de Al-Anon no se pronuncian sobre cuestiones ajenas a nuestra organización; por ello, nuestro nombre nunca debe verse envuelto en controversias públicas.
- Nuestra política de relaciones públicas se basa en la atracción más que en la promoción; debemos mantener siempre el anonimato personal en la prensa, la radio, el cine y la televisión. Debemos velar con especial cuidado por el anonimato de todos los miembros de AA.
- El anonimato es el fundamento espiritual de todas nuestras Tradiciones, y nos recuerda constantemente que debemos anteponer los principios a las personalidades.
© Las Doce Tradiciones de Al-Anon, derechos de autor 1996 de Al-Anon Family Group Headquarters, Inc. Reimpreso con permiso de Al-Anon Family Group Headquarters, Inc.