Al asistir a las reuniones de Al-Anon, he aprendido a aceptar que el alcoholismo es una enfermedad familiar. Me afecta de maneras que nunca imaginé ni comprendí. Creó defectos de carácter en mí que me engañaron haciéndome creer que estaba bien. Los principios de Al-Anon me han enseñado que no puedo hacer que nadie más sienta o comprenda lo que yo siento. Pero cuando dejo que los miembros de Al-Anon conozcan mis sentimientos, ellos me comprenden y me aceptan. Eso me hace sentir mejor. Mi responsabilidad es compartir esas experiencias con mis familiares adolescentes y más jóvenes y hacerles saber que hay ayuda disponible para ellos.

Alateen es para adolescentes. Cuando no hay reuniones de Alateen, los adolescentes son bienvenidos en las reuniones de Al-Anon. También hay reuniones de chat de Alateen disponibles para adolescentes; se puede encontrar información en la sección Teen Corner (Rincón para adolescentes) en al-anon.org. Necesito hacer saber a los miembros de mi familia que Al-Anon y Alateen me ayudan a lidiar conmigo mismo. Si quieren lo que yo tengo, ¡pueden unirse! Sin embargo, depende de mí ser el recurso que un adolescente pueda necesitar para encontrar ayuda. «¡Que comience conmigo mismo!»

«Nuestro bienestar común» — Notas sobre el servicio mundial

El Foro, noviembre de 2018