Cuando decidí que la vida ya no merecía la pena… me acordé de mi terapeuta y de su recomendación sobre Al-Anon

Durante el mes de septiembre se llevan a cabo varias campañas de sensibilización destinadas a concienciar sobre la prevención del suicidio. Aunque Al-Anon ofrece apoyo a cualquier persona afectada por el problema con el alcohol de otra persona, muchos de nuestros miembros han tenido pensamientos suicidas o se han visto afectados porque un ser querido se ha quitado la vida o ha intentado hacerlo.

En este vídeo, Magdalena, una miembro anónima de Al-Anon, habla de la desesperación que sintió al provenir de una familia gravemente afectada por el alcoholismo. Llegó a un punto en el que pensó que su única opción era matar a sus hijos y quitarse la vida. Por suerte, recordó que su terapeuta le había recomendado Al-Anon. Participar en Al-Anon la sacó de la desesperación y le proporcionó las herramientas que necesitaba para tomar las riendas de su vida y ser una mejor madre.

Mira su entrevista para saber más.

Si tienes pensamientos de autolesión, por favor, busca ayuda. Puedes encontrar recursos locales y nacionales buscando en Internet «línea de atención nacional para la prevención del suicidio».

Si tu vida se ha visto afectada por el alcoholismo en tu familia, plantéate asistir a algunas reuniones de Al-Anon o de Alateen (para adolescentes).

Aviso legal:

Esta entrevista se grabó en la Convención Internacional de Al-Anon de 2018, celebrada en Baltimore, Maryland (EE. UU.). Se pidió a los miembros que hablaran sobre diversos aspectos del programa de Al-Anon y sobre su experiencia personal.

Se protege el anonimato de los miembros para que puedan hablar con franqueza y sinceridad sobre su experiencia con el problema de alcoholismo de un ser querido y con el programa Al-Anon.

Las opiniones expresadas en este vídeo son exclusivamente las de la persona que las ha expresado.

Transcripción del vídeo

Cuando decidí que la vida ya no merecía la pena… me acordé de mi terapeuta y de su recomendación sobre Al-Anon

ENTREVISTADOR: Magdalena, ¿podrías contarnos por qué viniste a Al-Anon?

MIEMBRO: Vine a Al-Anon porque un terapeuta me sugirió que era un buen programa para mí. Todos mis familiares consumían drogas y bebían alcohol de forma descontrolada, sobre todo mi marido. Mi marido estaba en la cárcel.

Llegué a un punto en el que el alcoholismo me había afectado tanto que decidí que no valía la pena seguir viviendo. Así que tomé la decisión de matar a mis hijos y quitarme la vida, porque me sentía totalmente desesperada.

Recordé que el terapeuta me había sugerido que acudiera a Al-Anon y llegué allí desesperada. No sabía cómo, pero tenía muchas ganas de seguir adelante y sabía que Al-Anon me iba a ayudar.

ENTREVISTADOR: ¿Y qué aprendiste en Al-Anon?

MIEMBRO: Al unirme a Al-Anon, aprendí que el alcoholismo es una enfermedad y que me había afectado desde que era niña, ya que había vivido con mi padre, que es alcohólico. Más tarde me casé con un alcohólico y mi abuelo también lo es.

Aprendí que se trataba de una enfermedad familiar y que existían los Doce Pasos, las Doce Tradiciones y los Doce Conceptos que me ayudarían a seguir adelante. Aprendí a quererme a mí misma y comprendí que, si no me quería a mí misma, no podría querer a nadie más. Quería muchísimo a mis hijos y aprendí que tenía que cuidar primero de mí misma para poder cuidar después de ellos.