Apenas unas semanas después de cumplir una edad importante, me rompí la cadera por tres sitios distintos. Estaba ahuyentando a un lagarto de la entrada de mi casa y, cuando el lagarto saltó, reaccioné ante su movimiento repentino y me caí al suelo. Me sacaron de casa en camilla y pasé meses recuperándome.
Durante el período de recuperación, tuve tiempo para reflexionar sobre cómo Al-Anon se aplicaba a mi situación actual. El Duodécimo Paso me dice que puedo poner en práctica los principios del programa en todas mis acciones, y esta no era una excepción.
Lo primero que me vino a la mente fue la «gratitud». Un destacado traumatólogo me operó de urgencia porque estaba de guardia. Ahora mi cuerpo ha recuperado la movilidad, ya que me han concedido un periodo prolongado de rehabilitación. Mi familia y mis amigos me han brindado un apoyo y un ánimo inquebrantables. Había motivos para tener esperanza.
Tenía tiempo libre, pero podía hacer muy poco. Cada vez que mi cerebro se ponía en modo de resolución de problemas, me acordaba de mis piernas temblorosas y mi cuerpo debilitado. No podía ayudar llevando a una reunión a alguien que necesitara llegar allí, ni llevando a mi nieta al fútbol, ni sacando a pasear al perro, ni socorriendo a un amigo angustiado. Atada por las limitaciones de mi cuerpo, me vi obligada a centrarme en mí misma como nunca. Pensé en los lemas «Lo primero, lo más importante» y «Que empiece por mí».
A menudo me sentía impaciente con el proceso. Me molestaba ver a los corredores pasar despreocupados a toda velocidad por delante de mi casa y me frustraba mi lentitud y mi ritmo irregular. La recuperación se estaba alargando demasiado y me dolía mucho. Entonces recordaba los lemas: «Un día a la vez», «Tómatelo con calma» y «No te compliques». Estos lemas, que me habían ayudado a superar muchas crisis de alcoholismo activo y otras situaciones, también me resultaron muy útiles en esta ocasión.
Cada día veo pruebas de que «esto también pasará». Me estoy recuperando, y voy avanzando y aceptando la vida tal y como es. Una vez más, los principios de Al-Anon han mejorado mi vida.
Por Thea J.
The Forum, octubre de 2025
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