Cuando empecé en el programa, vi un cartel colgado en la pared de la consulta de un terapeuta que decía: «Cuando el dolor es mayor que el miedo, entonces estás preparada» —preparada para cambiar—. Pero como mi miedo era tan grande, me costó mucho dolor y mucho tiempo afrontar por fin la realidad de que vivir con dolor no era sostenible y que, por muy miedo que me diera, necesitaba ayuda. No podía afrontar esto que llamamos «vida» por mí misma. Se necesita apoyo para criar a un hijo. No puedo curarme sola, y necesito muchísima ayuda.
Encontré mi apoyo en las reuniones de Al-Anon. Descubrí que la ayuda que necesito no viene en forma de cosas, aunque a veces sí pueda ser así. Sobre todo, la ayuda que necesito viene en forma de amabilidad y compasión. Al estar rodeada de amabilidad y compasión, por fin aprendí a contar la verdad sobre mi vida a los demás. Al aprender a decir la verdad y a conectar con lo que siento, empecé a aprender a aceptar mi verdad y a dejar de huir. Aprendí a escucharme a mí misma y a confiar en mí misma. Aprendí a ser amable y compasiva conmigo misma.
La amabilidad y la compasión que me brinda el apoyo de Al-Anon siguen ayudándome a reforzar la amabilidad y la compasión que siento hacia mí misma. A mi vez, encuentro paz, cordura y gratitud por mi vida. A partir de aquí, quiero devolver a los demás parte de la amabilidad y la compasión que me han brindado de forma tan generosa e incondicional.
Por Nan E.
The Forum, junio de 2025
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Me gusta mucho cómo expresas tus sentimientos en tu publicación. Al-Anon ha sido un gran apoyo para muchísimos miembros, y muchos de ellos no se atreven a hablar ni a escribir sobre sus experiencias. Gracias.
Recuerdo que, cuando asistí por primera vez a una reunión de Al-Anon, mi dolor era tan grande que ya no podía seguir adelante. Había llegado con la idea de divorciarme. Me pidieron que permaneciera en el programa durante seis meses y que luego reconsiderara qué quería hacer con mi vida. Estoy agradecida a mi Poder Superior y a los miembros del programa, que me ayudaron a cambiar mi actitud hacia mi dolor y mis miedos. Hoy en día, vivo una vida feliz y tranquila. Puedo disfrutar de mis pequeñas, pequeñas experiencias y estar agradecida por todo lo que tengo. Gracias… Leer más »