Me gusta venir a Alateen porque no tengo que ocultar mi pasado. Aquí todo el mundo tiene problemas. Compartir nuestros problemas nos hace darnos cuenta de que es normal que un adolescente afectado por el alcoholismo de otra persona se sienta así. Me encanta venir porque sé que mi grupo no me juzga. Me sonríen y entienden mis problemas. Saben lo que es vivir con un alcohólico, y esa es una de las razones por las que estoy aquí. Doy gracias a Dios por mi grupo de Alateen; sin ellos, quién sabe dónde estaría ahora.

Por Reilly