El miedo, la rabia y el aislamiento me llevaron a Al-Anon
Las experiencias adversas en la infancia (ACE) se definen como el maltrato, el abandono o las dificultades familiares —incluido el abuso del alcohol— que se producen entre los 0 y los 17 años de edad. La Encuesta sobre los miembros de los Grupos Familiares de Al-Anon de 2021 revelaron que los efectos de esas experiencias persiguen a los niños a lo largo de toda su vida.
En la encuesta, los miembros de Al-Anon que se identificaron como hijos de alcohólicos tenían cuatro veces más probabilidades de haber sufrido cuatro o más ACE que aquellos que no se habían visto afectados por el alcoholismo o la adicción de uno de sus padres. Además, los miembros con cuatro o más ACE tienen un 71 % más de probabilidades de que se les diagnostique una enfermedad mental que los miembros con tres o menos ACE.
Nick, un miembro anónimo de Al-Anon, cuenta cómo le afectaron de niño las consecuencias del alcoholismo y la ira de su padre, y cómo esas secuelas le acompañaron hasta la edad adulta; además, explica cómo le ayudó participar en un grupo local de Al-Anon.
Puedes obtener más información sobre el alcoholismo como enfermedad familiar y sus efectos en los niños echando un vistazo a la nueva lista de reproducción «Perspectivas: “Crecer con el alcoholismo como enfermedad familiar”» en el canal de YouTube de Al‑Anon Family Group Headquarters, Inc. Incluye entrevistas con miembros de Al‑Anon y Alateen, así como con profesionales especializados en el campo de la medicina de las adicciones.
Aviso legal:
Esta entrevista se grabó en la Convención Internacional de Al-Anon de 2018, celebrada en Baltimore, Maryland (EE. UU.). Se pidió a los miembros que hablaran sobre diversos aspectos del programa de Al-Anon y sobre su experiencia personal.
Se protege el anonimato de los miembros para que puedan hablar con franqueza y sinceridad sobre su experiencia con el problema de alcoholismo de un ser querido y con el programa Al-Anon.
Las opiniones expresadas en este vídeo son exclusivamente las de la persona que las ha expresado.
Transcripción del vídeo
El miedo, la rabia y el aislamiento me llevaron a Al-Anon
ENTREVISTADOR: ¿Podrías contarnos un poco qué te llevó a Al-Anon?
MIEMBRO: Sí, yo… estaba tan asustado y lleno de rabia, algo que aprendí al crecer en un hogar con problemas de alcoholismo. Mostraba los mismos rasgos que tenía mi padre cuando era pequeño. Y estaba absolutamente destrozado emocionalmente. Ya no tenía ningún sentido de mi propia identidad personal. Eso se había esfumado. Y tenía mucho miedo. Simplemente no tenía las herramientas para afrontarlo. Desde luego, no había felicidad alguna.
ENTREVISTADOR: Sí.
MIEMBRO: Y yo, ya sabes, todas las noches después del trabajo, seguía yendo a trabajar. Papá se iba a trabajar. Así que yo también me iba a trabajar. Y todas las noches, después del trabajo, me echaba a llorar desconsoladamente, abrumada por la soledad y el miedo, y mi hermana me recomendó Al-Anon. Y mi Poder Superior hizo que hubiera una reunión a tres manzanas de distancia.
ENTREVISTADOR: ¡Vaya!
MIEMBRO: Así que fui a mi primera reunión del martes por la noche y empecé de verdad mi camino hacia la recuperación, y me di cuenta de que mi rabia y mi miedo eran algo que no sé si me enseñaron en casa, pero que aprendí de mi padre. Lo llamo alcohólico porque él mismo se define como tal. Y lleva mucho tiempo siendo miembro de la otra comunidad.
Y bueno, ya sabes, puedo decirte que hoy siento una felicidad, una alegría y una libertad que sé con total certeza que me las ha dado Al-Anon.